La finca Abadía Retuerta se compone de 54 parcelas identificadas según la composición del suelo, la orientación, la variedad plantada y la temperatura. Recuerdan a los climats (o crus) de Borgoña. Cada parcela se analiza, controla, trabaja, vinifica y cata por separado. Así es posible trasladar a cada uno de nuestros vinos la personalidad de nuestro terruño, lo que conforma la esencia del vino de pago.