Trayectoria como bodeguero
Desde su fundación en 1973, Olarra se ha caracterizado por la belleza y complejidad de sus instalaciones, conocidas como la catedral del Rioja, singulares por su planta en forma de Y y por contar con 111 cúpulas hexagonales. Actualmente, se trata de una de las bodegas más en forma del panorama nacional, resultando una perfecta embajadora de los grandes vinos riojanos.
Descripción propia de sus vinos
“Centramos nuestros esfuerzos en la selección de calidades de uva y su elaboración pormenorizada, la adecuada gestión del parque de barricas, la continua reclasificación de los tipos y calidades de nuestros vinos desde la elaboración hasta el embotellado, la sistematización de las trayectorias tecnológicas adecuadas a cada caso y el aseguramiento de las condiciones óptimas de limpieza e higiene a lo largo de todos los procesos. A esto hay que sumar nuestra política de costes, que responde a la convicción de que no es necesario pagar mucho para beber bien”.